La TARTAMUDEZ o DISFLUENCIA es la alteración de la FLUIDEZ  del habla, cuando la facilidad y la comodidad al transitar los sonidos y las palabras, se ven afectadas.
Las REPETICIONES  de sonidos, sílabas o palabras como así también las PROLONGACIONES  y los BLOQUEOS  al comenzar una emisión, son características claras de disfluencia. Muchas veces pueden estar acompañadas de tensión muscular o de movimientos que involucran diferentes partes del cuerpo del sujeto.
El 2% de la población mundial presenta esta sintomatología independientemente del nivel socio-cultural y la ubicación geográfica.
Se observa más frecuentemente en hombres que en mujeres. Su inicio puede darse a partir de los 18 meses, aunque es más frecuente descubrirla entre los 2 y los 6 años de edad.
DETECTARLA en una primera instancia permite un MEJOR PRONOSTICO, evitando de esta manera, su posible desarrollo.
Su manifestación ES INVOLUNTARIA  e IMPREDECIBLE, ninguna persona sabe de antemano cómo o cuándo podrá manifestarse.
Muchas personas con alteraciones de la fluidez pueden desarrollar estrategias para esconderla, permitiendo la aparición de CONDUCTAS DE EVITACION  en relación a la comunicación, que pueden interferir en situaciones de la vida diaria modificando la interacción social.
Aportes científicos actuales han demostrado que la predisposición genética junto a factores ambientales que actúan como desencadenantes, son responsables de su aparición.
Una MIRADA PROPUNDA  e INTEGRAL  que contemple los factores afectivos, sociales, lingüísticos, motores y cognitivos permiten unir las piezas que conforman la disfluencia, identificando el compromiso de cada una de ellas para favorecer su correcto abordaje y acompañamiento.